Hace unos días se publicó en el blog una noticia que impactó mucho a la gente, sobre todo a los amantes de los libros. Visto esto y dada la reflexión que yo personalmente hice, quiero mostrar a la gente que la solución no es deshacerte de los libros tirándolos al contenedor. No. Hay muchísimas opciones de las que puedes optar para dejar aquellos libros que ya no quieres en tus estanterías, y no solo está la opción de vender, no siempre tiene éxito.
Regala los libros
Esta es una opción muy recomendada. Puedes regalarle libro a tu mejor amiga, tu primo, tu sobrina, o a tu vecino. A quien creas que va a gustar seguro, para no volver al inicio de la partida y que esa misma persona decida deshacerse de él.

Mucha gente no puede leer básicamente porque el precio de los libros no es que sea muy económica en la gran mayoría de casos y hay familias que no pueden permitirse gastarse dinero en estos productos. Por esta escasez no puede meterse en las historias que afortunadamente nosotros podemos hacer. Ayuda a la gente a leer, contribuye a aumentar la lectura. ¡Regala!
Bookcrossing
Esto es una alternativa que descubrí hace unos días y me pareció bastante curiosa y original. Una iniciativa muy necesaria para estos casos e incentivar la lectura. Os lo explicaré brevemente para que lo entendáis. Lo primero que se debe de hacer es etiquetar el libro del que quieras liberarte mediante unas etiquetas descargables que están disponibles en la página web.
Después de etiquetar tu libro, ¡toca liberarse! ¿Cómo? Dejándolo en un parque, en el cine, o en cualquier sitio público. Puede darse el caso de que la desconfianza te invada por dejarlo al aire libre, otra opción es proporcionárselo personalmente a algún amigo tuyo, o a algún desconocido. Todo es probar según tu valentía. Ponte a prueba.

El último paso es seguir el rastro de tu libro. Con el código que has puesto en la etiqueta sabrás si alguien lo ha cogido, si lo ha leído o si ha decidido dárselo a otra persona. ¿Qué os parece esta idea?
Dona los libros
Tenemos la opción de las bibliotecas, que no solo están para estudiar. Si levantas la cabeza tienes alrededor millones de libros, y entre ellos puede estar el tuyo. Como consejo llama primero a ver si están interesados, puede darse el caso de que no acepten tu donación. Eso sí, que los libros estén en buenas condiciones y que a la mínima no se caigan las hojas. Que eso mucha gente no lo tiene en cuenta.
Otra alternativa en cuanto a donar libros podríamos considerar las tiendas de segunda mano. Las estanterías de dichos establecimientos se alimentan también de donaciones que hace la gente, los clientes… Hay algunas tiendas que te dan una pequeña cantidad de dinero. Pero siguiendo con la calidad del producto, ha de ser aceptable.

Intercambio de libros
Estoy segura de que el libro del que quieres liberarte les gustará a otras personas. Puedes escoger la opción de intercambiar ese libro por uno que puede llegar a gustarte. Es más, no hace falta irte lejos, igual a algún amigo tuyo o alguna persona cercana a ti está interesada en ese libro y también se encuentra en la misma situación que tú de “liberación de libros”. Podéis llegar a un acuerdo y ganar ambas partes.
Haz sorteos
Muchas cuentas de Instagram dedicadas a los libros hacen gran cantidad de sorteos, puedes aprovechar y hacer el tuyo propio. En el caso de que quieras darte más a conocer también es un punto a favor para ti. Ganas visibilidad y sabes seguro que tu libro va a acabar en unas manos que lo mimarán y a quien gustará su historia.
Recicla
Durante todo el artículo he estado comentando que en el caso de hacer todas las opciones que hemos comentado, es recomendable y apropiado que los libros tengan una calidad correcta. Pero puede darse el caso de que tu libro no esté especialmente cuidado y ya tenga unos cuantos años encima, llega el turno de reciclar.

Dichos libros se arrojarían al contenedor azul, ya que es el de papel y cartón. Piensa que todo lo que tires ahí puede convertirse en otro libro nuevo, de buena calidad, y está la oportunidad de que el futuro libro llegue a ser uno de tus favoritos.
Como veis hay muchísimas opciones para dejar de tener libros en tus estanterías sin que tengan que acabar en el contenedor de basura como si fueran restos de comida. Si es que es verdad que en el último casa terminan en el contenedor, pero sólo exclusivamente si se trata de libros en mal estado. No hay que desperdiciar el buen estado en el que se encuentran tus libros.

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